Siam, Iberoamericana en Museología
11 enero, 2016
Conociendo a nuestros visitantes – Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira
11 enero, 2016

Museos y turismo: expectativas y realidades

El turismo, por un lado, y el patrimonio cultural y los museos, por otro, constituyen dos sistemas (Jafari, 2005: 43; Rodríguez Darias, 2010: 51-52; Turgeon, 2003: 155) con un importante grado de interrelación (Prats y Santana, 2011: 9). Esta interrelación se da tanto en el plano teórico (Loulanski y Loulanski, 2011: 841) como en el práctico (Poria, Butler y Airey, 2003: 239), estando ambos planos igualmente interrelacionados.

Esa interrelación no es reciente (Graburn, 1992: 56-60), si bien se puede sostener que se ha venido consolidando desde la década de los 80 del pasado siglo (Franklin y Crang, 2001: 9-10). Tras el colapso de la economía fordista, en muchos territorios comienza a asentarse la idea de impulsar y desarrollar el turismo a partir de sus especificidades sociales, culturales y naturales.

De este modo, el mercado turístico-cultural comienza a expandirse, generalizándose en las dos últimas décadas (Aas, Ladkin y Fletcher, 2005: 28). Así, por ejemplo, en Europa, a partir de finales del pasado siglo, se generaliza la construcción de infraestructuras patrimoniales y museísticas, cuya justificación viene dada principalmente por criterios turísticos y económicos y no tanto por motivos culturales o educativos como se venía haciendo (Van Mensch, 1989; Agudo Torrico y Fernández de Paz, 1999: 11). Esta tendencia se ve favorecida por la globalización, la cual fomenta el carácter mercantil y competitivo de muchas de las actividades humanas –esta afirmación habría que matizarla, si bien no nos detendremos en ella–, entre las que están los museos y el patrimonio cultural (Sansoni, 2007: 131).

En el caso de Europa, además, diferentes directrices y fondos estructurales, aprobados por el Consejo de Europa y la Unión Europea impulsan aún más la puesta en valor de los bienes culturales, siguiendo justificaciones y criterios económicos. (Fernández de Paz, 2006: 8; VV.AA, 1997: 94; Verdugo Santos, 1994: 32). «Construyamos infraestructuras museísticas y patrimoniales, de esta manera hordas de turistas culturales arribaran a nuestros territorios y así fomentaremos el desarrollo económico», es el leitmotiv de la puesta en valor de los bienes culturales. O, dicho de otro modo, se generaliza la ecuación presentada, y cuestionada también, por Prats (2003): «patrimonio + turismo = desarrollo».

Descargar (PDF, 2.51MB)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Animated Social Media Icons by Acurax Wordpress Development Company