La Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos que dirige Teresa de Anchorena acaba de darle una alegría a la Escuela Nacional de Museología que dirige Eduardo Tenconi Colonna. Resulta que la escuela estaba completamente postergada, como olvidada desde la época en que era una entidad pequeña. Esto no sólo debe tomarse como síntoma de la poca atención que la política le presta a la cultura y a la conservación de los objetos concretos de la cultura, sino como síntoma de un cambio. Porque esa escuela era algo pequeño aunque indispensable, pero en los últimos años vivió una notable explosión. La museología y sus servicios ancilares son ahora una carrera atractiva para muchos y la escuela -básicamente un departamento de tres ambientes- simplemente no da más.

Con lo que la novedad de una nueva sede es una alegría necesaria, porque el nuevo edificio será, cuando se recicle y adapte, capaz de manejar el nuevo alumnado, que se cuenta en cientos. Para mejor, el edificio es una joyita arquitectónica en una esquina muy especial que sufrió una ofensa que hay que lavar: fue una sede del siniestro Servicio de Informaciones de la Fuerza Aérea, el SIFA. La visita al lugar permitió sospechar, aunque no comprobar, que esta sede de inteligencia aérea en Riobamba y Viamonte, justo enfrente del bello palacio de las Aguas y del colegio, se usó para el transporte de secuestrados. La Comisión ya combinó con Memoria Abierta que colaboren en determinar qué ámbito o ámbitos se deberán conservar, y cómo señalizarlos y preservarlos como hitos.

Restaurar el edificio no va a ser poca cosa, pero la tarea vale la pena. Originalmente fue una residencia de fuste, con una cúpula de pizarra negra, mansarda, dos pisos sobre la planta baja y un semisubsuelo de servicios. La escalinata principal de madera, en pie y utilizable, da una idea de lo que fue el lugar, junto a los salones del primer piso que conservan restos de sus notables yeserías y sus pisos de maderas duras. La casona hasta tenía ascensor y en su cubo yace uno lamentable. Hasta hay una segunda escalera de servicio y, gracias a su uso burocrático-oficial, hay instalaciones sanitarias por todos lados, como necesita un colegio. El problema es el total abandono que sufrió el lugar, que fue ocupado y vandalizado, y en el que llueve alegremente adentro y afuera. Nada funciona en el viejo palacete, pero exorcismo de la memoria mediante, será una digna sede para una escuela dedicada a preservar memorias.

No fue lo único que la Comisión anduvo haciendo. Por un lado hubo una alegre reunión de balance de la jornada del Día de los Monumentos, que resultó un éxito masivo. La conclusión fue que se tocó un nervio similar al de la Noche de los Museos, otro evento que explotó y se afirmó. Seguramente, el de los Monumentos se va a repetir en el tiempo. Y por otro lado, la Comisión siguió con su política de hacer contactos internacionales recibiendo esta semana a invitados chinos. Se trata de una delegación de alto nivel de la Administración Estatal de Patrimonio Cultural que cuenta con su subdirector, Gu Yucai, el subdirector general del Departamento de Leyes y Políticas Chen Peijun, el director de la División de Asuntos Externos Wen Dayan y el consultor del Departamento de Museos Jiao Lidan.

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