Declaran a la Escuela Española de Equitación “Patrimonio cultural Inmaterial” de UNESCO

La tradicional Escuela Española de Equitación de Viena fue hoy oficialmente incluida en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.

La Unesco toma nota así de la tradición de la equitación clásica, que se vive en Viena desde hace 450 años y que es trasmitida oralmente de una generación de jinetes a la siguiente.

La directora de la Escuela, Elisabeth Gürtler, señaló hoy al recibir el documento oficial de la Unesco que esta distinción significa “una adicional motivación” para sus jinetes.

Además, la responsable de esta institución estatal austríaca reconoció que gracias a este certificado le será más fácil promover el trabajo de su Escuela, incluyendo en la giras por todo el mundo.

Con motivo de la entrega de la distinción de la Unesco, la Escuela (Spanische Hofreitschule, en alemán) anunció hoy que sus famosos caballos blancos darán todas las mañanas un paseo por los jardines del antiguo Palacio Real, situado en pleno centro de la capital austríaca.

“Los caballos solo van a dar un paseo, extenderán sus piernas, observarán los árboles, los pájaros y a los transeúntes, así tienen menos miedo a las cosas que se mueven”, explicó Gürtler.

Estos paseos matutinos, que tienen potencial de convertirse en una nueva atracción turística en Viena, se podrán realizar todas las mañanas entre las 07.00 y 10.00 hora local, siempre y cuando el clima lo permita.

Los transeúntes podrán mirar los animales pero estará siempre prohibido tocarlos o darles de comer.

Gürtler explicó hoy que cada caballo de su Escuela cuenta con una dieta especial propia, adaptada a sus necesidades y estado de salud.

La institución vienesa, que tiene raíces españoles, es la escuela de equitación más antigua del mundo.

El símbolo de esta institución estatal son sus caballos blancos de origen andaluz, conocidos por interpretar un preciso ballet al ritmo de música clásica.

La forma de doma es otra seña de identidad: el jinete y el caballo son socios de por vida y ninguno puede imponerse al otro por la fuerza.

La tradición de la equitación española llegó a Viena en 1521, con Fernando I de Habsburgo, hermano de Carlos I de España, como nuevo archiduque de Austria.

La rama austríaca de la Casa de Habsburgo compraba sus monturas en España, pero decidió crear su propia yeguada y para ello adquirió las mejores monturas disponibles a finales del XVI.

De ahí surge la raza Lipizana, de la que se posee un libro de cría que traza toda su ascendencia desde hace cuatro siglos.

FUENTE EFE

 

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