La justicia alemana confirma testamento que otorga el “tesoro Gurlitt” al Museo de Arte de Berna

La Justicia alemana confirmó ayer, 15 de diciembre, la validez del testamento en el que el coleccionista de arte alemán Cornelius Gurlitt, fallecido en 2014 a los 81 años, cede su controvertido legado, con centenares de cuadros sospechosos de haber sido expoliados por los nazis, al Museo de Arte de Berna (Kunstmuseum Bern).

La Audiencia Territorial de Múnich desestimó el recurso presentado por Uta Werner, prima del fallecido, contra una decisión del tribunal de primera instancia de la capital bávara, ante el que había reclamado la totalidad de la herencia.

“Tampoco la Audiencia Territorial de Múnich considera probada la incapacidad” mental del coleccionista a la hora de redactar el testamento y en la que apoyaba su argumento la prima de fallecido, por lo que queda “vía libre” para que la colección pase a formar parte de los fondos del museo suizo, señaló la corte en un comunicado.

Así, el certificado sucesorio fue otorgado “con razón” al Museo de Arte de Berna como “único heredero” según reza en el testamento, agrega el texto.

El tribunal basa su decisión en el informe pericial de un experto que tuvo acceso a la correspondencia y al historial médico de Gurlitt y que rebate la argumentación del perito contratado por la prima, que afirma que el coleccionista sufría locura, delirio y una demencia moderadamente severa o cualquier tipo de complicaciones psíquicas o físicas.

Por el contrario, todo apunta a que Gurlitt estaba en plena posesión de sus facultades mentales durante la preparación y la confirmación definitiva del testamento, agregó la audiencia.

La secretaria de Estado en el Ministerio de Cultura, Monika Grüters, aplaudió la sentencia al afirmar, en un comunicado, que “es bueno que finalmente haya claridad acerca de quién asume el legado de Cornelius Gurlitt”.

Esta resolución contribuye, según Grütters, a seguir trabajando “con agilidad y transparencia” en el esclarecimiento del origen de las obras de la colección Gurlitt acordado por el Museo de Berna y los gobiernos de Alemania y del estado federado de Baviera.

La sentencia allana asimismo el camino hacia la proyectada exposición conjunta entre el Museo de Arte de Berna y la Bundeskunsthalle de Bonn el año que viene en el que ambas instituciones buscan ilustrar el llamado por los nazis “arte degenerado” en su contexto histórico y política-cultural.

La colección de Gurlitt, que durante años estuvo viviendo en un casi absoluto anonimato entre Múnich y Salzburgo, fue descubierta tras un registro de su vivienda en la capital bávara en el marco de unas investigaciones por posible evasión fiscal y durante el que se encontraron unas 1.280 obras de arte.

El caso salió a relucir en febrero de 2012 al revelarse que durante décadas tuvo en su poder piezas de Picasso, Chagall, Matisse, Beckmann y Nolde, la existencia de algunas de las cuales se desconocía.

Posteriormente hubo un segundo hallazgo en la casa de Gurlitt en Salzburgo, donde se encontraron cerca de 238 obras.

Hasta el momento, casi cien obras de la colección han sido identificadas como arte expoliado por los nazis, entre ellas piezas de Henri de Toulouse-Lautrec, Max Liebermann, Edvard Munch y Rembrandt.

FUENTE EFE

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