Pintura y Palabra: El País junto al “Guernica”

El periódico EL PAÍS emite un programa de televisión grabado en la sala del Museo Reina Sofía donde se expone la obra de Picasso

El 4 de junio de 1937, hace 80 años, en su estudio del 7 de la Rue des Grands Augustins de París, Pablo Picasso aplicaba los últimos toques de pintura industrial marca Ripolín al Guernica. Ponía fin así el genio malagueño al proceso creativo de uno de los cuadros más importantes de la historia del arte, no solo por su poderío plástico sino también por una irremediable vocación simbólica –la de espejo deformado del bombardeo de Guernica- que lo convertiría en icono perenne a través de generaciones.

 EL PAÍS Vídeo emite, a partir de las 10 horas, El día que Picasso firmó el Guernica, un programa de televisión presentado por Carlos de Vega donde desfilan algunas de las personas que vivieron de cerca el proceso del viaje español del cuadro hasta su instalación en el Casón del Buen Retiro, primero (1981) y su posterior traslado al Reina Sofía (1992). Es el caso de Álvaro Martínez-Novillo, subdirector general de Artes Plásticas entre 1979 y 1982 y Santiago de Torres, que en 1992 era subsecretario de Cultura.

Grabado en la sala donde se expone la obra de Picasso, el espacio de más de una hora de duración, cuenta además con la participación de María de Corral, directora del museo cuando llegó la pintura en 1992 y de Manuel Borja-Villel, actual director del centro. Los artistas Cristina Lucas y Fernando Sánchez Castillo aportan un acercamiento estético y simbólico al cuadro. El espacio incluye, además, las actuaciones musicales en directo –con el Guernica como telón de fondo- de Leiva (Vis a vis) y de la cantaora de flamenco Rocío Márquez (Firmamento).

UN PUEBLO EN LLAMAS

La parte más emotiva del programa El día que Picasso firmó el Guernica recae, sin duda, en Luis Iriondo y en José Luis Galicia. A sus 94 años, Iriondo, que tenía 14 cuando las bombas arrasaron Gernika, rememora aquellas horas terribles a lo largo de un relato que estremece. “Me metieron en un refugio, pero no podía respirar, y me escapé”, cuenta. Luis Iriondo estuvo perdido del resto de su familia durante todo el bombardeo, hasta que su madre lo encontró en un caserío donde le habían dado un camastro de paja para dormir y un vaso de leche para beber. En cuanto al madrileño José Luis Galicia… es muy posible que sin él el Guernica siguiera colgado de las paredes del MoMA de Nueva York. Amigo de Picasso desde que con 22 años abordó al artista durante una exposición en París, Galicia –también pintor, además de poeta- convenció a Pablo Picasso durante una de sus numerosas conversaciones de que cambiara la cláusula impuesta por el genial artista. En ella decía que el Guernica sólo vendría a España cuando fuera instaurada “la República”. Galicia asegura que aquel día Picasso atendió su ruego, y cambió la cláusula. Puso “las libertades públicas”.

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